Ana González. El deterioro de la Barriada de la Paz de Utrera motivado por “las ocupaciones ilegales, el trafico de drogas, escándalos públicos, suciedad y delincuencia”, ha llevado a sus vecinos a convocar diversas manifestaciones y una recogida de firmas con las que pretenden reclamar una solución urgente “a la insostenible situación”.
Estos problemas, según cuenta la presidenta de la asociación de vecinos, Lola Brenes, “están enquistados por la falta de respuestas efectivas por parte de las distintas administraciones y del servicio de seguridad, y es una pena comprobar el deterioro y desamparo de unos vecinos que llevan más de 50 años viviendo en una barriada obrera pero honrada”.
La inseguridad es el principal foco de conflicto de esta zona agravado por “la insuficiente presencia policial”. Esto ha motivado que los vecinos vivan con miedo y que no puedan dejar salir a los niños pasadas las 9 de la noche”.
Según la presidenta el origen de esta inseguridad está en la ocupación ilegal de viviendas, pues al marguen de la procedencia de los ocupantes, bien es cierto que la barriada se ha convertido “en un refugio para delincuentes y personas que ya han echado de otros lugares y que aquí son tratadas con impunidad”.
Esta situación desencadena en numerosos conflictos y un gravísimo problema de convivencia vecinal, ya que cuando los vecinos propietarios o alquilados legítimamente tratan de impedir una ocupación, no solo ven frustrado su esfuerzo,
sino que una vez ocupada reciben insultos y todo tipo de ataques”.
La suciedad es otro de los grandes problemas, del que no acusan a las administraciones sino a la mala conducta de los vecinos que no hacen uso de los contenedores y que tiran las basuras desde las ventanas. Para erradicar esta nefasta costumbre, así como los restantes problemas, la asociación de vecinos ha intentado en muchas ocasiones fomentar el civismo y la reinserción social, sin que haya sido posible, pues como afirma la presidenta “son ellos los que no quieren reinsertarse”.
Y lo más duro de todo, según explica, es que “los principales afectados son las personas mayores y con pocos recursos, los vecinos de siempre que se ven obligados a abandonar sus casas por miedo a que les pase algo”.
Es por ello, que la Asociación de vecinos ha convocado una serie de actuaciones, como la recogida de firmas que ya son 28.500 o las manifestaciones, que según la presidenta “está registrando un gran apoyo de los utreranos”.
Una vez recabadas cuantas más rubricas sea posible serán entregadas en el Ayuntamiento de Utrera con posterior denuncia ante la administración que corresponda. Asimismo, Lola Brenes anuncia que las manifestaciones continuarán en esta ocasión por el pleno del Ayuntamiento, donde de forma silenciosa pedirán “que la justicia sea efectiva y se tramiten las denuncias que llevan años sin resolución” para evitar la situación de “desamparo y marginación social”.